Para los cubanos una ñinga es un poquito y una tonga es mucho.

Desde pequeña cuando comencé mis estudios primarios aprendí las unidades de medida más comunes y conocidas universalmente para medir: la estatura, el volumen, la distancia y el peso. Sin embargo cuando crecí me di cuenta que los cubanos tenemos nuestras propias medidas para referirnos a determinada cantidad. Por ejemplo cuando alguien le preguntaba a mi abuela si necesitaba algo de azúcar ella respondía: “- una ñinga nada más ”, de ahí aprendí que ñinga era poca cantidad. De igual forma me sucedió con la palabra tonga , la que usamos para referirnos a mucha cantidad: “-Tengo una tonga de ropa para lavar dice mi madre de vez en cuando”.